Machu Picchu fue construido en el siglo XV durante el apogeo del imperio inca, abandonado pocos siglos después en circunstancias todavía no del todo claras, y olvidado por el mundo exterior durante casi cuatro siglos hasta su redescubrimiento en 1911. Su historia tiene capas que conviene conocer para apreciar el sitio en toda su dimensión.
EN ESTA GUÍA
La construcción bajo Pachacutec (siglo XV)
Machu Picchu fue mandado construir alrededor del año 1450 por el inca Pachacutec Yupanqui, el noveno gobernante del Tawantinsuyu y el responsable de la mayor expansión territorial del imperio. Pachacutec fue quien transformó al Cusco de una ciudad-estado pequeña en la capital de un imperio que se extendía desde Colombia hasta Chile.
La construcción duró aproximadamente 50 años, ejecutada por miles de trabajadores especializados que tallaron las piedras directamente en la montaña, sin uso de mortero ni argamasa. Se calcula que el sitio se completó alrededor de 1490, durante el reinado de Túpac Yupanqui (hijo de Pachacutec).
La técnica constructiva alcanzó allí su máxima perfección: los sillares de granito están tallados con tal precisión que las uniones casi no se ven a simple vista. Esta calidad sugiere que el sitio recibió a los mejores constructores del imperio, lo que confirma su importancia ceremonial.
Su función dentro del imperio inca
Las teorías sobre la función exacta de Machu Picchu han evolucionado mucho desde 1911. Las hipótesis principales hoy aceptadas son:
Residencia real de Pachacutec
La teoría más aceptada hoy. Machu Picchu fue construido como residencia secundaria del propio Pachacutec y su corte, un lugar de retiro donde el inca pasaba parte del año alejado del bullicio del Cusco. Habría funcionado como una "finca real" o palacio de verano.
Centro ceremonial astronómico
El sitio tiene múltiples construcciones alineadas con eventos astronómicos (solsticios, equinoccios). El Templo del Sol, el Intihuatana y las Tres Ventanas son instrumentos de precisión cosmológica. Esta dimensión ceremonial complementa la residencial.
Santuario de iniciación
Algunos investigadores sostienen que Machu Picchu funcionaba como centro de iniciación para la nobleza inca joven. Los rituales en sus templos preparaban a los nobles para asumir cargos administrativos en el imperio.
Centro agrícola experimental
Una teoría minoritaria pero interesante: los andenes escalonados en distintas alturas y orientaciones servían como laboratorio agrícola donde se experimentaba con cultivos a distintos microclimas. Los granos y tubérculos óptimos luego se distribuían al resto del imperio.
Es probable que la realidad combine varias de estas funciones: residencia real, espacio ceremonial, santuario de iniciación y laboratorio agrícola, todo en un mismo lugar excepcional.
El abandono y las teorías al respecto
Machu Picchu fue abandonado alrededor del año 1540-1572, aproximadamente un siglo después de su construcción. El motivo exacto sigue siendo materia de debate. Las teorías más fuertes son:
El colapso del imperio inca
Con la llegada de los españoles al Cusco en 1533 y la captura del Inca Atahualpa, el sistema administrativo del Tawantinsuyu colapsó. Los sitios alejados como Machu Picchu, sin la red logística del imperio, se volvieron insostenibles. Sus habitantes habrían sido evacuados al núcleo de la resistencia inca en Vilcabamba.
Epidemia de viruela
Las enfermedades traídas por los europeos (viruela en particular) llegaron a Sudamérica antes que los propios conquistadores, transmitidas por contacto con poblaciones costeras. Una epidemia podría haber diezmado a los habitantes de Machu Picchu, forzando el abandono.
Ocultamiento deliberado
Una hipótesis interesante: los habitantes habrían abandonado el sitio deliberadamente para ocultarlo de los españoles, anticipando que la conquista llegaría hasta allá. Se llevaron objetos valiosos (oro, momias, archivos) y dejaron solo las estructuras de piedra. Habrían quemado el camino de acceso para que el bosque lo cubriera.
Sea cual sea la causa, lo cierto es que para 1572 (año en que Túpac Amaru I fue ejecutado en Cusco, marcando el fin del imperio inca) Machu Picchu ya estaba vacío.
Cuatro siglos oculto
Durante casi 400 años, Machu Picchu permaneció oculto bajo el bosque nuboso. Los españoles nunca lo encontraron, lo que es excepcional considerando que llegaron a casi todos los rincones del antiguo imperio. La inaccesibilidad del terreno (cañón profundo, bosque denso, ausencia de caminos transitables) lo protegió.
Las comunidades campesinas locales sabían de su existencia: durante siglos, familias quechuas cultivaron pequeñas chacras en los andenes y conocían los nombres de las montañas y la ciudadela. Pero el sitio nunca llegó al conocimiento de los círculos académicos ni de las autoridades coloniales o republicanas.
Algunos exploradores aislados llegaron antes de 1911 (Augusto Berns en 1867, Charles Wiener en 1877), pero ninguno comprendió la magnitud de lo que veía ni produjo registros que llamaran la atención del mundo.
El redescubrimiento de 1911
El 24 de julio de 1911, el explorador estadounidense Hiram Bingham III (profesor de Yale) llegó a Machu Picchu guiado por el campesino local Melchor Arteaga. Bingham buscaba en realidad Vilcabamba, la última capital de los incas rebeldes; encontró Machu Picchu por accidente.
Lo que vio lo impresionó pero no lo comprendió completamente al principio. Bingham creyó haber encontrado Vilcabamba y publicó esa interpretación durante años. Solo décadas después se entendió que Machu Picchu era un sitio distinto, anterior a la resistencia de Vilcabamba.
Bingham regresó al sitio en 1912, 1914 y 1915 con apoyo de la National Geographic Society y la Universidad de Yale. Realizó las primeras excavaciones, fotografió todo, retiró miles de piezas que llevó a Yale (devueltas al Perú entre 2011 y 2013 tras décadas de gestiones diplomáticas) y publicó The Lost City of the Incas en 1948, libro que hizo célebre al sitio en el mundo.
Del siglo XX a la actualidad
Tras la difusión internacional del descubrimiento, Machu Picchu fue progresivamente acondicionado para el turismo. Los hitos clave del siglo XX:
- 1934: primera carretera al sitio (la actual ruta del bus desde Aguas Calientes).
- 1948: apertura oficial al turismo nacional e internacional.
- 1981: el Estado peruano declara la zona Santuario Histórico de Machu Picchu (32,592 hectáreas protegidas).
- 1983: la UNESCO inscribe a Machu Picchu como Patrimonio de la Humanidad, en doble condición cultural y natural.
- 2007: Machu Picchu es elegido como una de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo Moderno en una votación global organizada por la New 7 Wonders Foundation.
- 2017: implementación de reglamento de visitas (turnos, guías obligatorios, prohibiciones específicas).
- 2023: reorganización en los tres circuitos numerados que rigen actualmente.
Los grandes reconocimientos
| Año | Reconocimiento | Otorgado por |
|---|---|---|
| 1981 | Santuario Histórico Nacional | Estado peruano |
| 1983 | Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad | UNESCO |
| 2007 | Una de las 7 Maravillas del Mundo Moderno | New 7 Wonders Foundation |
| 2014 | Mejor atractivo turístico de Sudamérica | World Travel Awards |
| 2016 y siguientes | Premio "Mejor destino verde de Sudamérica" varias veces | World Travel Awards |
Hoy Machu Picchu recibe aproximadamente 1.5 millones de visitantes al año, número que se regula con el límite de 5,600 personas por día establecido en 2024 por razones de conservación. Sigue siendo el principal motor del turismo peruano y uno de los sitios arqueológicos más conocidos del mundo.
Conocer su historia hace que la visita tenga otra dimensión. No es solo una ciudad de piedra en una montaña: es un superviviente excepcional de una civilización que floreció, fue conquistada, casi olvidada y devuelta al mundo. Sus piedras llevan medio milenio mirando hacia el sol de los solsticios, y allí siguen.