Pachacútec, cuyo nombre significa "el que transforma la tierra", fue el noveno gobernante inca y el verdadero arquitecto del imperio. En menos de tres décadas pasó de heredar un reino regional a construir el Tahuantinsuyo, la civilización más extensa de la América prehispánica. Y, según la mayoría de los arqueólogos, ordenó construir Machu Picchu.
¿Quién fue Pachacútec?
Nació hacia 1400 como Cusi Yupanqui, hijo del Inca Wiracocha. La leyenda cuenta que, siendo joven, defendió Cusco de la invasión chanca cuando su propio padre y hermano huyeron. Ese acto le ganó el trono. Tomó el nombre de Pachacútec y reinó aproximadamente desde 1438 hasta 1471. Su gobierno marcó un antes y un después.
Sus logros más importantes
Expansión del imperio
Cuando Pachacútec subió al trono, el dominio inca abarcaba pocos valles alrededor del Cusco. Cuando murió, el Tahuantinsuyo se extendía desde el Ecuador actual hasta el norte de Chile, abarcando la sierra y costa peruana, parte de Bolivia y Argentina. Lo hizo combinando guerra, alianzas y matrimonios estratégicos.
Reconstrucción del Cusco
Encontró Cusco como un poblado modesto y lo rediseñó con la forma simbólica de un puma. Mandó construir Qoricancha (el templo del sol) en piedra fina, levantó Sacsayhuamán como cabeza del puma y trazó las calles tal como aún se conservan en el centro histórico.
Sistema administrativo
Organizó el imperio en cuatro suyos (regiones), implementó el sistema de quipus para llevar registros, estandarizó la lengua quechua, construyó la red de caminos Qhapaq Ñan y montó un sistema de almacenes (colcas) que aseguraba comida para todo el imperio incluso en años malos.
Machu Picchu y otras haciendas reales
Mandó construir Machu Picchu como su residencia personal y centro ceremonial. También Ollantaytambo, Písac y otras propiedades en lugares estratégicos del Valle Sagrado. La arquitectura de Písac y la de Ollantaytambo son prueba de su visión urbanística.
Su relación con el sol
Pachacútec institucionalizó el culto al sol (Inti) como religión oficial del estado. Antes había muchos cultos locales. Él los unificó bajo la deidad solar y se proclamó hijo del Sol. La fiesta del Inti Raymi de cada solsticio era el centro del calendario imperial. Machu Picchu, con su Intihuatana y Templo del Sol, era un observatorio astronómico que servía a este culto.
Su muerte y legado
Pachacútec murió cerca de 1471. Lo sucedió su hijo Túpac Yupanqui, que continuó la expansión. La momia de Pachacútec se veneraba en Cusco y se sacaba en procesiones hasta la llegada de los españoles. Los cronistas españoles cuentan que el extremeño Polo de Ondegardo la encontró y la enterró en secreto en 1559 para evitar el culto.
Pachacútec hoy
En el aeropuerto Velasco Astete del Cusco te recibe una estatua suya. Hay un distrito en Cusco que lleva su nombre, una avenida principal en Lima y un personaje recurrente en novelas históricas peruanas. Es el equivalente andino de Alejandro Magno: el conquistador que también fue urbanista, legislador y reformador religioso.